
"Debo ser sincero"- me dije a mi mismo en medio de aquel sueño vaporoso.
¿Mas aún?- respondió aquel mismo temeroso
Mas aún- señale yo, decidido-.
Bien pues, entonces abre esa boca tuya, pero no digas que no te lo he advertido.
Pero comprende- contesté ya sin contenerme- ¿como podría sellar mis labios ante semejante verdad?:
Me he perdido completamente en sus pupilas,
y cada vez me sumerjo mas profundo
en ese océano que es su mirada.
Cada vez que suspiro,
no es que mi aire me haga falta,
es el aire que de su boca emana,
que preciso para llenar mi pecho.
Es entonces innegable,
que el resplandor que sus ojos llena,
llena también los mios,
agradecidos de haber recibido
cuanto podrían nunca haber pedido.
y cada vez me sumerjo mas profundo
en ese océano que es su mirada.
Cada vez que suspiro,
no es que mi aire me haga falta,
es el aire que de su boca emana,
que preciso para llenar mi pecho.
Es entonces innegable,
que el resplandor que sus ojos llena,
llena también los mios,
agradecidos de haber recibido
cuanto podrían nunca haber pedido.